En el pasado pleno de noviembre se aprobó con nuestro voto en contra el presupuesto municipal. Es un presupuesto que crece, pero no mejora Sant Feliu. El gobierno presentó 57 millones de euros, un 6,15% más que el año pasado, pero los vecinos no veremos mejores servicios. Sí veremos, en cambio, más gasto estructural, más burocracia y más presión fiscal.
Lo dice la Intervención Municipal, no sólo el Partido Popular: caen las inversiones iniciales un 22%, aumentan las tasas más de un 30% y la tasa de residuos sube un 40,77%, golpeando de lleno a familias y comercios. Es evidente: aunque digan que no suben impuestos, los vecinos pagaremos más. Y pagar más para tener lo mismo, o incluso menos, es profundamente injusto.
Tampoco se justifica la ampliación de plantilla. Se crean y reclasifican plazas sin acreditar necesidad real, sin demostrar que sean servicios obligatorios y, sobre todo, sin disponer de la Relación de Puestos de Trabajo. El año pasado, cuando advertimos este problema, se nos aseguró que este año 2025 la RLT estaría aprobada y aquí estamos aún, sin la RLT y con las mismas promesas de que el año que viene sí la tendremos.
Además, el presupuesto vuelve a elaborarse sin una Ley de presupuestos generales del Estado aprobada, y así llevamos desde 2023. No es responsabilidad del Ayuntamiento, pero sí una limitación real: no conocemos los límites de personal ni los incrementos salariales. Otro año más, trabajamos con estimaciones, no con certezas.
El año pasado nuestra negativa a dar apoyo a los presupuestos fue porque no se ocupaban de los problemas diarios de Sant Feliu, la limpieza, la iluminación, el estado de la vía pública y el arbolado. Anoté la respuesta que me dieron y aseguraron que con el nuevo contrato de limpieza las calles estarían más limpias, que habría más personal y maquinaria, esta contrata está recurrida en el Tribunal de Cuentas y las calles siguen sucias. Seguimos con problemas de iluminación a pesar de que se nos dijo que se resolvería no en su totalidad, pero sí que trabajarían en puntos concretos. Ha pasado un año y seguimos con los mismos problemas en nuestras calles.
Por todo ello, hemos votado de nuevo NO a los presupuestos municipales. Sant Feliu merece más responsabilidad, más seriedad y más gestión. Ese sigue siendo nuestro compromiso.
Categoría: El Butlletí
Comparto aquí el artículo que ha publicado El Butlletí este mes tras más de 6 meses sin salir una edición escrita en Sant Feliu:
Tras muchos meses de silencio y de ausencia de El Butlletí en nuestros hogares el equipo de gobierno ha vuelto a darnos la voz a los portavoces de la oposición. Son muchas cosas las que han pasado en los últimos 6 meses en Sant Feliu que intentaré resumir en este espacio.
Empezamos el año de la mejor manera con la visita del Ministro de Fomento del Partido Popular que anunció el inicio de las obras del soterrament en 2019. Ahora debemos estar muy atentos con el cambio brusco e inesperado del Gobierno de España. Los plazos y tramitaciones administrativas se están cumpliendo por el momento, pero no bajaremos la guardia y no permitiremos que el PSOE vuelva a dejar guardado en un cajón nuestro proyecto.
En febrero saltó el problema con el Parque Agrario, los agricultores no profesionales quieren seguir trabajando las tierras y no ser expulsados por no ser grandes propietarios. Nosotros votamos en contra del plan y tras varias reuniones con afectados presentamos una alegación pidiendo que lo mismo que hace el Ayuntamiento en suelo público con los huertos sociales y urbanos pueda hacerse en las parcelas de propietarios privados. Aún esperamos la respuesta.

Este mes de diciembre, hace exactamente 40 años, con Tarradellas como President de la Generalitat Provisional, tomaron posesión los miembros de nuestro primer Consejo Ejecutivo de la democracia. Fue uno de los hitos de la Transición española.
Cataluña participó activamente en el gran logro constitucional. Se ultimaba la lectura del borrador de la Constitución que aprobamos un año después, en diciembre de 1978, y los catalanes participamos activamente del esfuerzo de reconciliación con el que, entre todos, hemos forjado cuatro décadas de convivencia, tolerancia y democracia bajo el imperio de la ley.
Los catalanes fuimos protagonistas principales del gran proyecto de convivencia en libertad que es la Constitución de 1978. Con el conjunto de los españoles, logramos que la disputa política, las diferencias de opinión y de ideario se encauzaran en el marco de la cordialidad.
Tenemos que retomar la concordia. Porque en la vida diaria y en la vida política, la concordia es la piedra angular sobre la que se asienta la democracia. El 21 de diciembre tenemos la oportunidad, con la fuerza de los votos, de recobrar la concordia para construir el futuro que queremos todos los catalanes y todos los españoles.
El pasado pleno de junio se aprobó la ampliación de usos de las naves de la calle Joaquim Monmany para que sea posible abrir un centro de culto. El Partido Popular fue el único que se opuso a esta propuesta por diferentes motivos.
Primero, por falta de proyecto de ciudad. Sant Feliu es una ciudad con un pasado industrial que debería recuperarse y esto pasa por tener naves industriales que puedan dar servicio a todo tipo de negocios. Las naves industriales de Joaquim Monmany son perfectas para abrir negocios que necesiten locales amplios y a la vez estar en el núcleo urbano para poder ofrecer sus productos de manera directa sin tener que tener tienda y almacén separados. Ahora disponemos de una nave menos en Sant Feliu para abrir un negocio y son pocas las que reúnen las características antes mencionadas.
Dentro de unos meses hará dos años que empecé a preocuparme por el funcionamiento del cementerio de Sant Feliu. Unos vecinos afectados vinieron a pedirme ayuda ya que el Ayuntamiento les estaba enviando cartas diciendo que debían pagar no poco dinero por mantener sus nichos, que ellos creían que eran de su propiedad, o los restos de sus seres queridos irían a la fosa común.
En ese momento no me esperaba que una breve conversación tomando un café me llevaría a tener que estudiar sobre el apasionante mundo del derecho funerario…
Actualmente calculamos que hay un centenar de afectados que finalmente tendrán que ir a los Tribunales para defender sus derechos ante un Ayuntamiento que hace oídos sordos a sus reiteradas peticiones que actúen con cabeza y lógica, y que no se escuden en un informe de sus servicios jurídicos, más cuando con el IBI tenemos un antecedente muy claro. El juez finalmente dio la razón a los afectados y dictaminó que el criterio jurídico aplicado por el Ayuntamiento no era el correcto.
Básicamente lo que sucede aquí es que hubo gente que compró (o creyó comprar) en su momento un nicho, teniendo un documento que les otorgaba el nicho a perpetuidad. En 1988 la ley cambio y dictaminó que los cementrios al ser propiedad pública no pueden tener elemntos de propiedad privada y las concesiones pasarían a ser limitads en el tiempo, dando un máximo de 99 años.
La modificación del Plan General Metropolitano de la isla de Can Ricart volvió a pasar por el pleno de Sant Feliu. Este plan va pasando los trámites legales y burocráticos que dependen del pleno de Sant Feliu sin mucho ruido. Cierto es que la expectativa de ampliar considerablemente la Plaza Lluís Companys, darle una nueva salida por el Paseo Nadal donde hasta ahora sólo hay un solar casi abandonado es un buen proyecto para nuestra ciudad.
En enero de 2015 cuando se presentó la aprobación inicial del proyecto votamos a favor aunque haciendo hincapié con que se tendrían que estudiar todas las opciones para poder conservar una gruta artificial que hay dentro del jardín de uno de los propietarios afectados y que en ese momento estaba catalogada como elemento patrimonial a proteger.
En abril de 2016 volvió el proyecto volvió a pasar por pleno para resolver alegaciones y aprobación provisional. También se presentó un punto para resolver alegaciones a la modificación puntual del contenido de la ficha 116 del Plan Especial de Protección y Catálogo del Patrimonio Arquitectónico de Sant Feliu de Llobregat. Básicamente aquí se aprobó no hacer caso a los vecinos propietarios y afectados por este proyecto y la Generalitat dio su visto bueno a destruir una gruta artificial de finales del siglo XIX. Esta vez nuestro voto fue abstención ya que no estamos nada de acuerdo con esta decisión. Son pocos elementos históricos los que Sant Feliu conserva y siempre que hay alguna obra en el horizonte podemos apostar que nada de lo que haya se conservará.
Somos los que más subimos

Miles y miles de gracias (exactamente 3.173 gracias) a todos los votantes del Partido Popular en Sant Feliu. Hemos obtenido 244 votos más que en diciembre, ERC ha sumado 80 y el resto han perdido apoyos. Somos el partido que más ha subido en Sant Feliu y esto nos anima a seguir trabajando por nuestra ciudad.
Desde el primer día que supimos que se repetirían las elecciones por culpa de la intransigencia de los partidos perdedores, supimos que tendríamos que cambiar de estrategia en nuestra ciudad para pedir el voto. La nueva política de la que tanto se habla últimamente no es poner caras, logotipos o nombres nuevos. La nueva política que la gente reclama es hacer las cosas de manera diferente. En Sant Feliu hemos demostrado que sin carteles, sin pancartas y sin banderolas se puede hacer una buena campaña. Tampoco hemos hecho ostentación de la austeridad a la que nos comprometimos, simplemente hemos salido a la calle, hemos ido puerta a puerta, hablando con todos, y nunca en contra de nadie. A todos aquellos políticos que se dedican a hacer campaña diciendo a quien no hay que votar les pediría que empezaran a olvidarse de ir en contra del PP y que empiecen a explicar sus proyectos, sus ideas, sus reformas… Atacar por atacar no lleva a ningún sitio, demonizar al adversario político sólo lleva a la crispación social. Pido respeto para mis compañeros de partido y para todos aquellos que el 26 de junio eligieron la papeleta del PP por los motivos que creyeran convenientes.
Trabajamos para Sant Feliu
El pasado mes de diciembre volvimos a llevar al pleno el problema con los nichos del cementerio. Pedíamos que se aplique a todos los afectados lo ya dictado en una sentencia sin la necesidad que tengan que acudir a los tribunales. Por burocracia interna tuvimos que cambiar la moción y pedir que se realicen estudios jurídicos, técnicos y económicos para saber si es posible el cambio en la aplicación del reglamento del cementerio. Algo que nos parece dilatar en el tiempo un problema tan sensible como puede llegar a ser el descanso de los restos mortales de nuestros seres queridos. Creemos en la solución política de este tipo de conflictos y evitar que los ciudadanos tengan que acudir a tribunales para defenderse de su propio Ayuntamiento. El actual equipo de gobierno no deja de decir que son un gobierno de izquierdas cuya prioridad es el rescate social. Nosotros les pedimos que primero dejen de ahogar a los ciudadanos.
Sant Feliu en serio

El pasado pleno vimos por primera vez como en Sant Feliu se aprobaron los presupuestos teniendo que recurrir al voto de calidad del alcalde. Nosotros votamos en contra por ser unos presupuestos continuistas, que entendemos que presente ICV pero sorprendidos que sean también los del PSC, cuando durante 4 años ha estado votando en contra. Los presupuestos aumentan 2 millones de euros a base de mantener la presión fiscal sobre nuestros bolsillos. Aún entendiendo que el margen de maniobra es estrecho una vez pagas las nóminas de los trabajadores públicos y los contratos de suministros, creemos que el dinero de Sant Feliu debería gestionarse de otra manera. También añadir que incluso los informes de intervención dudan que los ingresos vayan a ser los que se han presupuestado, otra razón de peso para no aprobar estas cuentas.
El Partido Popular tenemos como idea clara que los impuestos deben ser lo más ajustados posible para dejar el dinero en el bolsillo de las personas y que decidan en qué gastarlo. El recibo del IBI en Sant Feliu de un piso de protección oficial de poco más 60m2 es de casi 600 € algo que creemos inaceptable. Incluso el equipo de gobierno lo reconoce cuando propone bonificaciones a las VPO, pero sigue empecinado en no rectificar su política fiscal y bajar el tipo impositivo del IBI para no ver mermados los ingresos del Ayuntamiento. Ellos defienden que sin la recaudación del IBI no se pueden mantener las ayudas sociales, pero nosotros creemos que sin tener que reformar 2 plazas al año podríamos asumir la bajada de impuestos y mantener las ayudas sociales. Entendemos que no es una manera tan vistosa de gobernar y que no hay cintas que cortar o placas que poner en las puertas de las nuevas obras con el nombre del alcalde, pero beneficia de una manera más directa a todos los santfeliuencs.
