Una semana. Una semana hace que se produjeron las elecciones más importantes de la historia democrática de Cataluña y, como no, esto lo sabíamos muy bien los sanfeliuenses.
Un domingo para recordar, realmente. Colas a las 9 a.m en colegios electorales como el del Centre cívic les Tovalloles. La gente acudía en masa a votar a pesar de la intensa lluvia de la mañana. Poco importaba, la gente había recibido el mensaje: nosotros decidimos el futuro de Cataluña.
El carácter plebiscitario que imponían las dos formaciones independentistas creaba un ambiente dividido en los colegios electorales. Gente que entraba a votar un sí o un no a la independencia sin tener en cuenta que realmente votaban a la formación política que gobernaría Cataluña en los próximo cuatro años.
Fue una jornada intensa pero finalmente se cerraron colegios y se abrieron urnas. Todos espectantes, el futuro de los catalanes pronto los conoceríamos.
La sorpresa se hizo presente en todos los distritos. La participación se había incrementado respecto al 2012 en 8,55 puntos. Sí, rozábamos el 81% de participación en Sant Feliu de Llobregat, pero lo realmente sorprendente (para algunos) fueron los resultados.
El carácter plebiscitario con el que muchos habían ido a votar produjo una división del voto en nuestro pueblo.








