En el pleno de marzo se aprobó por unanimidad una moción presentada por afectados del traslado del campito de la plaza Consell d’Infants. Dicha moción pedía que el campito se quedara en el barrio Falguera y preferentemente en la misma plaza cambiando la ubicación actual.
Hoy se ha celebrado la primera reunión de trabajo de estudio de la nueva ubicación y ninguna de las 4 propuestas que nos han presentado incluía el estudio de mantener el campito en la misma plaza.
Lo que me ha quedado claro en esta reunión es:
1. La ubicación original es equivocada, puesto que el campito está situado en el extremo más estrecho y donde está ahora es donde se concentran la mayoría de viviendas. Si en su momento se hubiese ubicado en la zona más amplia de la plaza quizá ahora no estaríamos así.
2. El diseño del campito no se estudió correctamente, es un espacio cerrado perimetralmente por placas de plástico duro que al rebotar las pelotas generan un ruido que llega a ser insoportable por los vecinos que necesitan descansar. Si en su momento se hubiese optado por cerrar perimetralmente con elementos blandos o son simples cuerdas el ruido se habría evitado desde un principio.
3. Además después de las reiteradas quejas que las pelotas se cuelan en los pisos colindante se debería haber estudiado cerrar el techo del campito con otra red, tal y como hay en las partes posteriores de las porterías. Y así no habría habido allanamientos de viviendas particulares para recuperar los balones.
4. Tras años de irregularidades y sensación de total ineficacia de la Policía Local los vecinos afectados ya están hartos del campito y prefieren que los niños se queden sin un espacio de juegos antes que seguir soportando todos los inconvenientes que les supone.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, presentó ayer el Balance de Criminalidad correspondiente al año 2016. Desde enero a diciembre de 2016 se registraron en España un total de 2.011.586 infracciones penales, lo que constituye un 1,2% menos con respecto al mismo período de 2015, cuya cifra fue de 2.036.815. El total de las infracciones penales registradas conduce a que la tasa de criminalidad resultante se encuentre en 43,2 delitos por cada 1.000 habitantes.