¿Por qué son necesarias las Fuerzas Armadas?

34571268085_cdc568fff4_zLa seguridad es la base en la que se fundamenta cualquier actividad, ya sea directa o indirectamente, y muchas veces sin que nos percatemos de ello pues este es el síntoma de que la seguridad está actuando eficazmente. Cualquier tipo de actividad que se desarrolle sin un mínimo de seguridad que garantice su desarrollo está, antes o después, condenada al fracaso. Del mismo modo que no podemos crear un hogar acogedor sin situarlo tras una puerta que lo asegure no podemos crear un país con los valores democráticos de los que hacemos alarde sin una puerta tras la que situarlo, esa puerta es lo que llamamos ejército.
Desde el inicio de la democracia hemos creado un sistema en el que priman la igualdad, la tolerancia y los valores típicamente democráticos por los que luchamos a diario y por los que nos sentimos orgullosos. Buena culpa de ese orgullo lo tienen nuestro sistema educativo y médico, para los que siempre se reclaman más fondos, sin embargo, cayendo en el error de tratar al mismo tiempo de reducir el gasto en defensa, argumentado su inutilidad.
Pues bien, no importa lo mucho que se invierta en educación, cultura, salud… si no se instalan éstos tras una puerta que asegure que van a seguir ahí tal como los queremos, y esa puerta no es gratuita. De nada sirve construir todo nuestro moderno sistema si dejamos la puerta abierta, creando así la posibilidad de que cualquiera pueda destruir lo que hemos creado. No nos engañemos, no todos los países ni ciudadanos del mundo tienen la misma mentalidad que nosotros y existe un gran número de personas dispuestas a destruir nuestro sistema simplemente porque no están de acuerdo con nuestros valores, y personas que no escucharán porque tan solo por su cerramiento de mente y su negativa imbatible a hablar o, sencillamente, alguien que no atenderá a razones porque verá una oportunidad de poder en apropiarse de lo que ahora es nuestro. La realidad es, nos guste o no, que todo sistema sólido debe fundamentarse en una base de seguridad que asegure su solidez, sin esa base rígida sobre la que edificar un sistema, éste es susceptible de derrumbarse en cualquier momento, pues no importa lo bien construida que esté una casa si los cimientos son débiles.
Así pues, el ejército es nuestro garante para poder seguir disfrutando y mejorando este sistema de valores democráticos que tenemos, con la seguridad de que no se va a derrumbar, pues gozará de unos fuertes cimientos y una puerta robusta.
También es cierto, que aunque muchos no están dispuestos a parlamentar, otros muchos sí lo están; por lo que podríamos vernos tentados en caer en el pensamiento de que tan solo con la diplomacia podremos mantener nuestro sistema y en caso de que se vea amenazado, incluso conseguir una defensa por parte de un tercero por la vía diplomática. Sin embargo, este pensamiento es un error, pues obvia que el uso de la diplomacia también es hacer uso de una fuerza, pues en las relaciones diplomáticas se establece entre las partes una relación de poder, que es lo que da más o menos peso diplomático a una nación, y esa relación de poder tiene su fundamento en la fuerza real de una nación, es decir, la fuerza diplomática de una nación está directamente relacionada con su fuerza real; pues un país será más tenido en consideración cuanto mayor sea su peso en el mundo y este peso se mide, principalmente, en términos económicos y militares. Esto es, el peso diplomático de una país está sustentado en una fuerza real, y esta es una relación cíclica, cuanta más fuerza real se tenga, mayor influencia diplomática, y a mayor fuerza diplomática, mejores tratos se obtienen, por lo que la capacidad económica aumenta.
También existe una relación entre peso económico y ejército más allá de la anteriormente descrita; por la que a más fuerza real, mejores tratos se consiguen debido al mayor peso diplomático y por la tanto más aumenta nuestra riqueza para poder invertirla en nuestro sistema. En esta relación tiene gran importancia la apariencia. Al igual que en las relaciones personales, en las relaciones diplomáticas entre naciones, la primera impresión es la que cuenta. Del mismo modo en que realizamos ciertos juicios sobre una persona por lo que podemos ver de ella, con las naciones sucede lo mismo, y una de los elementos que se pueden ver de una nación es su ejército. En este caso el ejército también funciona a modo de carta de presentación. Ofreciendo una imagen de ejército moderno, bien suplido y con el presupuesto exigido por la OTAN, estamos diciendo al mundo cuando ve a nuestro ejército, que es mucho debido a nuestra presencia internacional, que somos una país rico, con dignidad y respeto por sí mismo y con deseo de cuidar lo que ha creado. Así pues, el ejército contribuye a crear esta imagen internacional de nuestro país, por el que el resto países nos tratan diplomáticamente con respeto y dignidad.
A esto contribuye el desfile anual de las fuerzas armadas, pues es una actividad a la que son invitados representantes de muchos otros países, llevándose una buena opinión de España por la imagen que nuestro ejército ha dado, lo que estrecha lazos entre esas naciones y España, mejorando así las relaciones diplomáticas con esos países y alimentado la relación anteriormente expuesta.
Por último, debo decir que tampoco se debe caer en esa falsa seguridad de afirmar que no es necesario un ejército porque la defensa no es necesaria. A esto he de decir que afirmar tal cosas es demostrar unas miras muy cortas. Nos encontramos en uno de los países de Europa cuya seguridad está más comprometida debido a nuestra posición geográfica y es indiscutible de que actualmente cualquier país de occidente es susceptible de sufrir ataques. Aunque este peligro actual desapareciese, nunca se podría asegurar que no fuese a ocurrir algo similar en el futuro y aunque no ocurriese, no se podría descartar que no fuese debido a la función disuasoria del ejército; pues la sola existencia de un ejército en sí misma, puede evitar ataques simplemente por los costes que supondría enfrentarse a esa capacidad defensiva; como si un ladrón optase por no robar en una casa concreta porque el grado seguridad es alto y por la tanto, demasiado complicado entrar.
En última instancia, un ejército es un reflejo de la sociedad a la que sirve. Pues en él se encuentran las reflejados los valores de la sociedad a la que sirve y de la que se nutre.

Artículo de opinión

Elisabet Ortega

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s